Mirá lo que construimos.
Tres sistemas andando hoy. No son capturas: tocá cada uno y vas a ver exactamente qué hacen.
El papel entra. La planilla sale armada.
Cada viaje se volcaba a mano en un Excel, leyendo hojas de ruta y remitos en papel fotografiados con el celular. Sobre esa misma planilla se factura.
- Una persona transcribiendo remitos, viaje por viaje.
- Cada moto había que clasificarla a mano por empresa y por tipo de carga.
- Si un renglón se leía mal, el error entraba directo a la facturación.
- Nadie tenía forma de saber que había entrado.
La libreta de papel, pegada al parabrisas.
El service quedaba anotado en una libretita que el cliente perdía, y el taller no tenía forma de saber a quién le tocaba volver. Ahora el auto lleva su propio historial.
- Una libreta por auto, escrita a mano, que se perdía en la guantera.
- El cliente no se acordaba de cuándo le tocaba el próximo cambio.
- El taller no sabía a quién llamar: no existía la lista.
Quién la tiene y a cuánto, en una sola pantalla.
Una casa de repuestos del conurbano bonaerense. El tablero ya está andando con el catálogo real adentro; se están sumando los proveedores que faltan.
Trabaja con siete proveedores. Para saber quién tenía una pieza y a cuánto, había que entrar al portal de los siete, uno por uno, y recién ahí decidir a quién pedírsela. Ahora es una sola búsqueda: quién la tiene, quién no, y cuánto sale puesta en cada uno.
- Para saber si alguien la tenía, había que abrir los siete portales, uno por uno, con el cliente esperando en el mostrador.
- Recién con los siete abiertos podía comparar —y cada uno usa su propio código para la misma pieza, así que cruzarlos a ojo no se puede.
- Cualquier lista que armara quedaba vieja apenas la terminaba: los catálogos cambian solos.
- Y lo que le preguntaban y no tenía no quedaba registrado en ningún lado.
Pastilla de freno delantera · OEM 77365-K2